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| Foto: Atlético de Madrid. |
Desde el pitazo inicial, el Atlético impuso un ritmo vertiginoso que desbordó al Barça en todas las líneas. La presión alta y las transiciones rápidas desactivaron el mediocampo azulgrana, que acusó la ausencia de piezas clave. El equipo madrileño transformó cada recuperación en una ocasión de peligro.
Antoine Griezmann fue el gran protagonista de la noche con una actuación determinante. El francés participó en la generación de juego, asistió y anotó, liderando un ataque que encontró espacios constantes. Su conexión con Llorente y Lookman resultó indescifrable para la defensa catalana.
El primer gol llegó tras un error en salida del Barcelona que descolocó a Joan García. La presión del Atlético forzó la equivocación y abrió el marcador en un contexto de dominio total. El tanto reforzó la confianza local y profundizó las dudas visitantes.
El 2-0 nació de una acción colectiva que exhibió la verticalidad del conjunto rojiblanco. Un pase largo desde campo propio terminó en una combinación precisa que Griezmann definió con categoría. La jugada reflejó la superioridad táctica y anímica del Atlético.
Antes del descanso, Lookman amplió la ventaja con un remate raso tras una nueva acción hilvanada desde la banda. Julián Álvarez completó el póker con un disparo potente que desató la euforia en el estadio. El 4-0 sintetizó la eficacia ofensiva del equipo de Simeone.
En el complemento, el Barcelona intentó reaccionar y generó algunas aproximaciones sobre el arco defendido por Musso. Fermín exigió al guardameta argentino con un disparo desde la frontal, evidenciando una leve mejoría visitante. Sin embargo, la desventaja era ya considerable.
Un tanto de Cubarsí que significaba el descuento fue anulado tras revisión del VAR por fuera de juego previo. La decisión enfrió cualquier intento de remontada y mantuvo la amplia diferencia en el marcador. La frustración comenzó a notarse en los jugadores azulgranas.
Con cambios estratégicos y control del ritmo, el Atlético administró la ventaja hasta el final. Una expulsión de Eric García terminó de complicar el panorama del Barcelona, que deberá buscar la remontada en el Camp Nou. La serie sigue abierta, pero la exhibición rojiblanca en la ida deja una huella profunda.

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