Estados Unidos, impulsado por un doblete de Balogun, expuso sus credenciales como uno de los anfitriones del Mundial al imponerse este viernes, de manera contundente, cuatro por uno (4-1) ante Paraguay, en el juego encargado de darle apertura al grupo D de la cita orbital.
El inicio del partido fue vertiginoso, especialmente por parte del anfitrión, Estados Unidos, que finalmente sería el encargado de romper el cero, incluso antes de que se cumplieran los primeros 10 minutos.
La apertura del marcador llegó a los 7', cuando, luego de un desborde en velocidad por parte de Pulisic, los norteamericanos metieron el balón a ras de piso al área y allí apareció Bobadilla para, mirando hacia su arco, terminar enviando el balón al fondo de su propia portería.
La superioridad de los estadounidenses en los primeros compases del partido era evidente, no solo ofensivamente, sino también sin el balón, pues cuando este era propiedad de Paraguay, Estados Unidos lucía corto y ordenado en defensa.
Hasta cumplirse la primera media hora de juego, el partido fue, por completo, un monólogo de Estados Unidos que, precisamente a los 30', amplió la diferencia gracias a Balogun, quien marcó el segundo ante una Paraguay que no hallaba cómo contrarrestar la velocidad por los costados del rival.
El último cuarto de hora del periodo inicial poco o nada cambió. El partido se jugaba, prácticamente, solo en campo guaraní. Los de Pochettino fueron de principio a fin claros dominadores ante un seleccionado de Alfaro que incluso lució débil en la que tradicionalmente ha sido su fortaleza: el juego aéreo defensivo.
Por el contrario, ya en el tiempo adicional, en un pase frontal y al espacio, nuevamente Balogun, ahora sacando provecho de su velocidad, recibió el balón dentro del área, enganchó y definió con un fuerte remate que entró casi en uno de los ángulos superiores del arco de la Albirroja.
Como era apenas natural, para el complemento Paraguay pareció salir con las líneas más adelantadas y, aunque por momentos eso le permitió jugar más en campo estadounidense, poco a poco el local fue equilibrando nuevamente el trámite, amparado en una presión alta sobre el rival.
Paraguay, más con ímpetu que con ideas, intentaba por momentos buscar el arco norteamericano, pero el único con capacidad para hacerlo con claridad fue Enciso, que apeló en varios pasajes a su habilidad para llevar el balón al área de un combinado de Estados Unidos que jugaba ya con mucha más calma respecto al periodo inicial.
Precisamente, quizás producto de esa tranquilidad y ya sin la figura del partido en cancha, a los 73', Paraguay alcanzó el descuento. Lo hizo por intermedio de Mauricio Maghalaes, quien ingresó solo al área local para recibir un pase desde el centro y definir de pierna derecha.
En los últimos 10 minutos en Los Ángeles, el balón fue más de los paraguayos, pero estos fueron improductivos con la tenencia y poco fue lo que lograron inquietar el arco de un combinado estadounidense que retomó, para el tramo final, la concentración defensiva y la presión alta, que lo llevó a volver a anotar gracias a Giovanni Reyna, hasta que consumó el triunfo.

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